Julio 25, 2006...2:15 pm

Libros: “El camino” Miguel Delibes

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Decía Pío Baroja que “cuando uno es viejo le gusta más releer que leer”. He de confesar que yo “soy de releer”, es decir, que tengo varias novelas, ensayos y demás géneros literarios que he vuelto a ojear y manosear dos, tres e incluso cuatro veces. Como estamos en la época de las interpretaciones y reinterpretaciones y por aquello de no contradecir a Baroja entiendo que su famosa frase se refiere no tanto a la edad física sino a la intelectual. Es decir, que el que me guste releer no quiere decir que sea un viejecito sino que tengo una vasta experiencia literaria. ¡Todo el mundo contento, y me llevo una! 

Retomando el tema, acabo de releer (ahora mismo no recuerdo si por segunda o tercera vez) “El camino” de Miguel Delibes. Posiblemente todos los que leáis este post recordareis la recomendación u obligación de su lectura en el colegio, y es más que probable que este libro haya supuesto el primer paso de leer libros con dibujos a leer libros sin dibujos.  

el-camino-delibes.jpgEscrita en 1950 relata el transcurrir de la vida en un pueblo castellano desde la óptica de Daniel, el Mochuelo, un chaval de once años que, en contra de lo que él piensa es su camino, tiene que marchar a la ciudad a “progresar”. El guión de la novela lo constituyen las reflexiones de Daniel, lo que permite una libertad estructural y argumental que otorga a la novela un ritmo muy característico y permite a su autor centrarse en el mensaje, que el mismo Delibes definió como “la defensa de la naturaleza” y que yo entiendo en un sentido amplio que comprende valores como la integridad, la sencillez, la nobleza, etc. 

Mucho se ha hablado sobre el estilo de Delibes y es él mismo quien mejor lo explica y defiende: “Hace más de medio siglo, cuando pergeñaba mi novela El camino, hice un gran descubrimiento: se podía hacer literatura escribiendo sencillamente, de la misma manera que se hablaba. No eran precisas las frases o construcciones complicadas. No se trataba de hacer literatura en el sentido que los jóvenes de mi tiempo entendíamos en el lenguaje rebuscado y grandilocuente, sino de escribir de forma que el texto sonara en los oídos del lector como si lo estuviéramos contando de viva voz” (Discurso de clausura del II Congreso de la Lengua Española, Valladolid, 19 de octubre de 2001) 

En resumen, una novela deliciosa y muy recomendable para personas de todas las edades, que cuando una vez leída te inunda con ese sentimiento tan típico de las novelas de Delibes mezcla de tristeza y alegría, soledad y esperanza. Solo espero que sigan recomendando y obligando su lectura en los colegios aunque me temo que lo que más se lleva ahora en los mismos es el manual: “como descubrir si estas enamorad@ de tu animal de compañía”.  

Saludos 

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